Ella estaba allí. Callada
Pero sus gritos resonaban el la noche y el día
Ya no cera hora para el silencio
En la atroz partitura la nota maestra venía ahora
Un solo chispazo
Un acorde único
Y el ruido estridente rompió sus tímpanos
LA RAZÓN
LA CORDURA
SU PUÑO OPRESOR MACHISTA
Y ELLA SEGUÍA CANTANDO, AHORA LE PRODUCIRÍA LOCURA
SOLO LOCURA CIEGA
SIN CURA
SIN PAZ
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